La Buena Noticia que anuncia Jesús propone la misericordia y el perdón como fundamento para combatir y erradicar los abusos ...

19

ABRIL
Martes
En octava de Pascua
Expedito, mártir (303)


Dn 3,25.34-43: Acepta nuestro corazón contrito

En aquellos días, Azarías oró al Señor diciendo: «¡Por el honor de tu Nombre!, no nos abandones para siempre, no rompas tu alianza, no nos niegues tu misericordia... Ése será el sacrificio que hoy te ofrecemos para aplacarte fielmente... En adelante te seguiremos de todo corazón, te respetaremos, buscaremos tu rostro. No nos defraudes; trátanos según tu ternura y tu gran misericordia; libranos, con tu poder maravilloso, y da gloria a tu Nombre, Señor».

 

Sal 25: Señor, recuerda tu misericordia

 

Mt 18,21-35: Perdona a tu hermano; el Padre te perdonará

En aquel tiempo se acercó Pedro a Jesús y le preguntó: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarle? ¿Hasta siete veces?». Le contestó Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por eso, el Reino de los cielos se parece a un rey que decidió ajustar cuentas con sus sirvientes. Ni bien comenzó, le presentaron uno que le adeudaba diez mil monedas de oro. Como no tenía con qué pagar, mandó el rey que vendieran a su mujer, sus hijos y todas sus posesiones para pagar la deuda. El sirviente se arrodilló ante él suplicándole: "Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré!" Compadecido de aquel sirviente, el rey lo dejó ir y le perdonó la deuda. Al salir, aquel sirviente tropezó con un compañero que le debía cien monedas. Lo agarró del cuello y mientras lo ahogaba le decía: "¡Págame lo que me debes!" Cayendo a sus pies, el compañero le suplicaba: "¡Ten paciencia conmigo y te lo pagaré!" Pero el otro se negó y lo hizo meter en la cárcel hasta que pagara la deuda. Al ver lo sucedido, los otros sirvientes se sintieron muy mal y fueron a contarle al rey todo lo sucedido. Entonces el rey lo llamó y le dijo: "¡Sirviente malvado, toda aquella deuda te la perdoné porque me lo suplicaste! ¿No tenías tú que tener compasión de tu compañero como yo la tuve de ti?" E indignado, el rey lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Así los tratará mi Padre del cielo si no perdonan de corazón a sus hermanos».

 

Comentarios

La Buena Noticia que anuncia Jesús propone la misericordia y el perdón como fundamento para combatir y erradicar los abusos de poder cometidos por grupos sociales, políticos, económicos y religiosos. Eran personas con aires de superioridad, amparadas en su privilegiada posición y por los mecanismos legales que ellas mismas habían establecido, siempre con la justicia de su lado. Habían llevado a la sociedad a una situación grave de deshumanización, generando permanente confrontación social y una interminable cadena de condenas, venganzas y revanchas. Cuando el poder no está al servicio de los pueblos, sino que busca servirse y aprovecharse de ellos (casi es la norma de las élites y gobiernos en América Latina) se generan incontables injusticias preñadas de violencia inmisericorde, en total impunidad. Nuestros sistemas de justicia siempre buscan un chivo expiatorio (comúnmente gente empobrecida e indefensa) que pague por grandes atrocidades perpetradas. Se juzga parcial y descaradamente, pues conocemos políticos corruptos intocables. Oremos para perdonar de corazón, pero, ante todo, para que haya verdadera justicia. ¡No más impunidad!

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