La destrucción del templo (año 70), con toda seguridad, dejaría a la población sumida en un sentido de orfandad, de abandono, de miedo y de temor. ¡Dios no estaba con ellos! Ante tales sentimientos pesimistas...

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NOVIEMBRE
Martes
34ª Semana Ordinario
Miguel Agustín Pro (1927)
Clemente I (s. I)


Dn 2,31-45: Dios suscitará un reino

En aquellos días, dijo Daniel a Nabucodonosor: Tú, rey, viste una visión: una estatua majestuosa. En tu visión una piedra se desprendió sin intervención humana, chocó con los pies de hierro y barro de la estatua y la hizo pedazos. Del golpe se hicieron pedazos el hierro y el barro, el bronce, la plata y el oro, triturados como la paja cuando se limpia el trigo en verano, que el viento la arrebata y desaparece sin dejar rastro. Y la piedra que deshizo la estatua creció hasta convertirse en una montaña enorme que ocupaba toda la tierra. Éste era el sueño; ahora explicaremos al rey su sentido: Tú, majestad, rey de reyes, a quien el Dios del cielo ha concedido el reino y el poder, el dominio y la gloria, a quien ha dado poder sobre los hombres dondequiera que vivan, sobre las fieras salvajes y las aves del cielo, para que reines sobre ellos, tú eres la cabeza de oro. Te sucederá un reino de plata, menos poderoso. Después un tercer reino, de bronce, que dominará todo el mundo. Vendrá después un cuarto reino, fuerte como el hierro. Como el hierro destroza y aplasta todo, así destrozará y triturará a todos. Los pies y los dedos que viste, de hierro mezclado con barro de alfarero, representan un reino dividido; conservará algo del vigor del hierro, porque viste hierro mezclado con arcilla...


Interleccional Dn 3: Ensálcenlo con himnos por los siglos


Lc 21,5-11: Este templo será derribado

En aquel tiempo, a unos que elogiaban las hermosas piedras del templo y la belleza de su ornamentación Jesús les dijo: Llegará un día en que todo lo que ustedes contemplan será derribado sin dejar piedra sobre piedra. Le preguntaron: Maestro, ¿cuándo sucederá eso y cuál es la señal de que está para suceder? Respondió: ¡Cuidado, no se dejen engañar! Porque muchos se presentarán en mi nombre diciendo: Yo soy; ha llegado la hora. No vayan tras ellos. Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones, no se asusten. Primero ha de suceder todo eso; pero el fin no llega en seguida. Entonces les dijo: Se alzará pueblo contra pueblo, reino contra reino; habrá grandes terremotos, en diversas regiones habrá hambres y pestes, y en el cielo señales grandes y terribles.


Comentarios

La destrucción del templo (año 70), con toda seguridad, dejaría a la población sumida en un sentido de orfandad, de abandono, de miedo y de temor. ¡Dios no estaba con ellos! Ante tales sentimientos pesimistas, la comunidad aprende a descubrir a Dios, aún en situaciones de violencia (guerras, terremotos, divisiones, pestes, revoluciones). Hemos enfatizado, tanto el incierto "fin del mundo", que nos hemos olvidado de vivir a plenitud la realidad que nos ha tocado. Estamos obsesionados en saber: el cuándo, el cómo y el porqué del hin del mundo, que no sabemos cómo descubrir a Jesús en medio del sufrimiento y del dolor. Es cierto que en nuestro mundo sigue habiendo hambre, guerra, terrorismo, explotación, inundaciones, temblores y violencia, pero, también, en medio de esas realidades está nuestro Dios que nos dice: ¡no estás solo! Para muchas personas resulta más atractivo crear una cultura de miedo que enfatizar la bondad de la creación. Antes de destruir al mundo con nuestro lenguaje pesimista, descubramos la bondad y la presencia de Dios en medio de nosotros.

 

 

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