La posada ha sido un lugar que acoge al que solicita hospedaje y que a menudo se condensa en forma de comida. El amigo, al que se le abre la puerta, más allá de su inoportunidad, posibilita la vista al horizonte de la unidad de dar y recibir...

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OCTUBRE
Jueves
27ª Semana Ordinario
Ntra. Sra. del Rosario

 

Mal 3,13-20a: Los perdonaré como un padre

Dice el Señor: sus discursos son insolentes contra mí. Y ustedes todavía preguntan: ¿en qué te ofenden nuestras palabras? Porque dicen: ¿No vale la pena servir a Dios, qué sacamos con guardar sus mandamientos y andar enlutados ante el Señor Todopoderoso? Tenemos que felicitar a los arrogantes: los malvados prosperan, desafían a Dios y quedan sin castigo. Así comentaban entre sí los fieles del Señor, el Señor atendió y lo oyó. Ante él se escribía un libro de memorias: Fieles del Señor que estiman su nombre. Dice el Señor Todopoderoso: el día que yo actúe, ellos serán mi propiedad; los perdonaré como un padre al hijo que le sirve; entonces verán la diferencia entre buenos y malos, entre los que sirven a Dios y los que no le sirven... A los que respetan mi nombre los alumbrará el sol de la justicia que sana con sus alas.

 

Salmo 1: Dichoso el que ha puesto su confianza en el Señor

 

Lc 11,5-13: Pidan y se les dará

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Supongamos que uno tiene un amigo que acude a él a medianoche y le pide: Amigo, préstame tres panes, que ha llegado de viaje un amigo mío y no tengo qué ofrecerle. El otro desde dentro le responde: No me vengas con molestias, estamos acostados yo y mis niños; no puedo levantarme a dártelo. Les digo que, si no se levanta a dárselo por amistad, se levantará a darle cuanto necesita para que deje de molestarlo. Y yo les digo: Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá, porque quien pide recibe, quien busca encuentra, a quien llama se le abre. ¿Qué padre entre ustedes, si su hijo le pide pan, le da una piedra? O, si le pide pescado, ¿le dará en vez de pescado una culebra? O, si pide un huevo, ¿le dará un escorpión? Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan!

 

Comentarios

La posada ha sido un lugar que acoge al que solicita hospedaje y que a menudo se condensa en forma de comida. El amigo, al que se le abre la puerta, más allá de su inoportunidad, posibilita la vista al horizonte de la unidad de dar y recibir, que da cabida a un «más»: «El huésped trae a Dios» decía Romano Guardini. Esta es la razón por la cual Jesús propone la vida de oración como acontecimiento de hospitalidad permanente. Por otro lado, la hospitalidad permite experimentar la vulnerabilidad como contraste a esa orfandad que se experimenta cuando se apaga el sentido de la pertenencia y esperanza a una familia, a una tierra, a Dios. La hospitalidad, como acontecimiento cultural y teologal, se inscribe en el reconocimiento de que el otro, sin el cual no es posible vivir juntos en paz y justicia en los espacios cambiantes de la existencia, posibilita la fe profunda de la comunidad de vida del Dios siempre "donación". ¿Es nuestra vida de oración práctica de hospitalidad y gratuidad?

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